jueves 16 de julio de 2009

Vacaciones

¡Ya llegan las Vacaciones! Ahora a descansar, benditas vacaciones, tiempo libre para poder leer, dormir, disfrutar del mar la montaña o la piscina, visitar monumentos, en fin todo lo que no podemos hacer durante el resto del año. ¡Vivan las vacaciones!

UNA NOCHE DE VERANO


Una noche de verano,

en la playa de Sanlucar,

oí una voz que cantaba:

Antes que salga la luna.


Antes que salga la luna,

a la vera de la mar;

dos palabritas a solas

contigo tengo que hablar.


¡Playa de Sanlúcar,

noche de verano.

copla solitaria

junto al mar amargo!


¡A la orillita del agua,

por donde nadie nos vea,

antes que la luna salga!

Antonio Machado


¡Felices Vacaciones!

viernes 26 de junio de 2009

Ya llegó el verano

¡Ya llegó el verano! Y este año entra pegando fuerte.

Aquí en Barcelona, con este calor húmedo resulta muy agobiante.

Ya comienzan los sudores, la pesadez, las pocas ganas de moverse y el “como sigamos así acabaremos asados”

Pero bueno, también llegarán las VACACIONES, ¿no? Y mientras tanto, nos podemos refrescar en la piscina, la playa, las terracitas de verano con los amigos y si no, en casa, y ( aunque no sea compatible con la operación bikini) lo que mejor me sienta, ¡¡mi gazpachito fresco!!. Si lo acompaño con la tortilla de patatas, ya es “demasié”.


Si es que hasta le dedican poesías

DÉCIMAS AL GAZPACHO

De M. Carmen Acosta (Mycat)

Para hacer un buen gazpacho
primero se necesita
aceite, todo el que admita,
de vinagre un buen cacho
pero no que cause empacho.
Después dos buenos pepinos
de la tierra, campesinos,
y de tomates un kilo
y para hacerlo a mi estilo
unos ajos ambarinos.


Se mezcla en la batidora
aceite, pepino y ajo
y del vinagre a destajo
y se le añade agua ahora
y la sal animadora.
Se añade luego el tomate
con la sal, el acicate,
sin olvidarnos del pan
que del gazpacho es galán
con el agua que lo hidrate.

Guardarlo en vuestra nevera
para mantenerlo fresco
y tendréis un buen refresco
para ofrecer a cualquiera:
una bebida hechicera.
Para beber: un gazpacho
que lo toma de muchacho
un español de montera.
No hay nada como no fuera
para la sed UN GAZPACHO.

Y también música

Zarandango, un grupo de música folk de raíz extremeña, también le canta al gazpacho





domingo 21 de junio de 2009

SAN JUAN


La noche de Sant Joan es noche de alegría.
Estrellada de flores, el verano nos llega
de manos de un duende que le hace de guía.
La primavera muere, el invierno se retira.
Si llegara el amor, nunca jamás moriría.

La fiesta de la verbena de San Juan, es una de las más celebradas en Cataluña, se realizan todo tipo de fiestas y tradicionalmente se reúnen familiares y amigos.
La verdad es que a mi me dan miedo los petardos, sobre todo esos que más que petardos parecen bombas. Empiezan a tirarlos días antes, durante, y días después, esos días voy por la calle siempre temerosa. Este año, (será por la crisis) solo tiran alguno de vez en cuando, si no fuera por ellos, la noche de San Juan es divertida y según dicen mágica, es la noche más corta del año y el día más largo, se celebra el Solsticio del verano.
El origen de las hogueras se encuentra en el deseo de imitar y regenerar el fuego del Sol y de conjurar las sequías para asegurar así una buena gracia por parte de los genios de los elementos: el agua, la tierra, el viento y el fuego. Las hogueras alejan demonios, enfermedades y desgracias, y se escuchan cohetes mientras se come coca y se bebe cava. Las cocas de San Juan. Cocas, dulces o saladas, de chicharrones, de frutas, piñones, nata. Todas las pastelerías de la ciudad están llenas de ellas, ya. ¡Buenísimas!

COCA DE SAN JUAN

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS

Harina, 400 gramos

Leche, 1/4 taza

Azúcar, 100 gramos

Piñón pelado, 50 gramos

Levadura prensada, 25 gramos

Huevo, 4 unidades

Mantequilla, 50 gramos

Frutas confitadas, 100 gramos

ELABORACIÓN

Disolver la levadura en una taza con la leche templada. Dejar la mantequilla a temperatura ambiente. Tamizar la harina sobre un cuenco y agregar la levadura, 75g de azúcar, la mantequilla y los huevos.

Mezclar hasta conseguir una masa homogénea y suave. Formar una bola con la masa, colocarla en un cuenco y taparla con un paño; dejarla en lugar templado hasta que doble su volumen. Estirar la masa con el rodillo.

Dejar la masa bien fina con forma ovalada o al gusto y colocar las frutas confitadas y los piñones por encima de forma decorativa. Tapar con un paño y dejar que suba de nuevo.

Espolvorear con el azúcar y colocarla en una placa de horno. (Para más facilidad, puede adornar la coca en la placa directamente). Calentar el horno y cocer la coca a 180º 20-25 minutos o hasta que los bordes estén dorados


Luces, juerga y algarabía,
matasuegras, petardos y cohetes,
celebrando el verano que empieza
la noche de San Juan, con el corazón preso.

Gotas de sudor que resbalan
por las mejillas rojas del calor,
de un montón de hogueras encendidas
que queman las trastos sin valor.

El uno ha dado una silla,
la madre, un viejo tocador,
el carpintero, una mesa escacharrada,
y yo, mi caballito de cartón.

Las llamas se elevan a la conquista
de un muñeco de madera que, en medio del montón,
controla aquella gran batalla,
dónde bien sabe que será el último vencido

Ya sólo quedan cenizas
y un fuerte olor de chamusquina
que el viento se lleva, mientras la chiquillería,
danza alrededor de un general ya quemado.

Y el verano entonces despierta,
y todavía, cuando acabe, todos recordarán
el espíritu emocionado y de alegría,
de aquella noche, noche de San Juan.

domingo 7 de junio de 2009

SOS del Rey Católico

Los días 30 y 31 de mayo, y 1 de junio los hemos pasado en el pueblo de mi marido, SOS del Rey Católico, llamado así porque en él nació el rey Fernando el Católico en 1452. Es un pueblo medieval de la provincia de Zaragoza, declarado conjunto histórico artístico y bien de interés cultural.
Para mi siempre ha sido como “vamos al pueblo” así que esta vez he decidido mirarlo con ojos de forastera.
No es grande ( 751 habitantes) pero cuando hace buen tiempo, los fines de seman
a y fiestas, siempre está lleno de gente que tiene allí una segunda residencia, y llegan autocares de turistas de todo el mundo que acuden a visitarlo.
Es un pueblo con encanto, de calles estrechas y empinadas y esta tan bien conservado que cuando paseas por ellas, sobre todo de noche, te da la sensación de haber retrocedido en el tiempo.

Destacan las murallas, la plaza de la villa, el palacio de los Sada ( donde nació Fernando el católico) castillo y la Iglesia parroquial de San Esteban, una de las más destacadas, cuya cripta data del siglo XI, también son admirables los capiteles de su interior y la portada

Hay también un parador nacional y diversos sitios donde alojarse. Desde allí también es fácil visitar lugares interesantes como el castillo de Javier entre otros.

En SOS del Rey Católico se rodó la película la vaquilla, en la que actuaron como extras muchos de los vecinos de la localidad.

Esta es la primera vez que hemos estado en la fiesta de la segunda Pascua, Pentecostés o Pascua granada, que es festivo local en Barcelona, y en SOS del Rey Católico se celebran las fiestas menores que son en honor a la Virgen de Valentuñana. El domingo se hace una romería hasta el Monasterio de la Virgen, se celebra una misa baturra donde cantan acompañando al coro un grupo ataviados con el traje típico aragonés, al final de la misa se hace la ofrenda de flores, los mayores y sobretodo los niños vestidos de baturricos, se acercan al altar a depositar su ramo de flores, y después una pareja baila una jotica delante del altar.

El lunes se vuelve a hacer la romería, pero ese día la gente se queda allí a comer, es un día que es tradicional comer tortilla. También hay verbenas y vaquillas, esta fiesta solamente duran cuatro días, viernes, sábado, domingo, y lunes. Es una fiesta muy bonita, os la recomiendo.




video


domingo 17 de mayo de 2009

En la cocina

En la época de nuestros abuelos, los ingredientes que se utilizaban en la cocina no eran muy diferentes a los actuales, lo que los hacia diferentes es la forma de cocinarlos, entonces se utilizaba mucho el producto del cerdo (la manteca, tocino, morcilla, chorizo etc.).

Muchos hacían la matanza que duraba para todo el año, también los que tenían algo de tierra cultivaban frutas y hortalizas para el consumo de casa, sobre todo las gente del campo. Se cocinaba en una lumbre, con leña que cortaban a mano con un hacha, en el pueblo estaban los fogones de carbón o leña. Normalmente para almorzar se hacían sopas de tomates, patatas, ajos, de leche, o unas a que les llamaban sopas cocidas, y las migas.

La comida al medio día se componía principalmente de potajes de garbanzos, lentejas, frijones, y otros muy pequeños que si no recuerdo mal les llamaban fridiños, los frijones era el nombre que le daban a las judías. Las cenas si no recuerdo mal eran tortilla de patata, huevos y algunos fritos. El pescado se limitaba a sardinas conservadas en sal y bacalao.

La carne no se comía demasiado a menudo, en las fiestas se solía comer pollo o cordero. Esto puede variar según la situación de cada familia, yo escribo lo que he conocido.

El trabajo era muy duro y se quemaban todas las grasas, por ejemplo el trabajo en el campo, la labranza se hacia andando detrás de un arado tirado por mulas, burros o bueyes, la siega era con una hoz a mano, cultivaban el huerto cavando con una azada y en tiempo de bellotas le daban de comer a los cerdos vareándolas con un palo muy largo.

Nuestros abuelos no viajaban tanto como nosotros. Muchos no salieron nunca de su pueblo o de su provincia. La mayoría de trayectos se hacían a pie, a caballo, en burro o en carro.

La comida solía ser bastante pesada y grasienta en comparación a las actuales, sin embargo la gente no solía padecer obesidad ni colesterol etc.

¿Los alimentos eran más naturales, el trabajo demasiado duro, o simplemente no tenían tiempo de mirar si los padecían? Es posible que un poco de todo.

En cualquier caso con la vida que llevamos actualmente no creo que nos permitiera llevar una alimentación igual, pero a mí me apetece de vez en cuando volver a los sabores de mi niñez.



MIGAS DE PASTOR EXTREMEÑAS


Pan atrasado de tres días

Ajos según el gusto de cada uno

100 gramos de tocino ahumado

Un pimiento seco

Sal, y agua


Partir el pan en láminas muy finas, es mejor la corteza que la miga.

Poner el pan sobre un paño blanco, echarle sal al agua, y echarle por encima al pan, procurando que se moje todo por igual. Dejar el pan envuelto en el paño por espacio de tres horas.

Freír en una sartén los ajos retirándolos después y, en el mismo aceite echar el pan para que se fría removiéndolas sin parar, cuando están a medio hacer, se añade el tocino cortado en pequeños trozos, removiéndolas hasta que estén hechas.


SOPAS DE AJO AL ESTILO DEL PASTOR EXTREMEÑO


5 dientes de ajos

Un litro de caldo o agua

Pan

Pimentón

Sal

Dos cucharadas de manteca de cerdo


Machacar los ajos con la mano, pelarlos y freírlos con la manteca de cerdo en un puchero de barro. Verter después sobre ellos el agua o el caldo, con una cucharada de pimentón, dejándolo hervir por espacio de unos 5 minutos. En una cazuela de barro, poner pan cortado en pequeños pedazos, se pueden poner como prefiera, fritos o sin freír Echar el caldo del puchero por encima, batir todo muy bien hasta que el pan se deshaga. Rectificar de sal y servir muy caliente.


COCIDO EXTREMEÑO


Medio kilo de garbanzos

Tocino curado

Chorizo

Morcilla

1 cebolla con un clavo pinchado en ella

200 gramos de arroz

Hierbabuena

Un trozo de gallina

Un hueso de cerdo salado.


En un puchero grande poner en él el tocino, el hueso, la gallina, los garbanzos en remojo desde la noche anterior, y la cebolla.

Dejar cocer a fuego lento por espacio de unas dos horas, agregándole pasadas estas el chorizo y la morcilla, dejar cocer una media hora, y agregarle el arroz y la hierbabuena (creo que a la hierbabuena le llamaban Presta) dejar cocer hasta que este cocido el arroz.

Se comían antes los garbanzos con arroz, y de segundo el tocino, chorizo y la morcilla.


BACALAO


Un kilo de bacalao

2 dientes de ajos, o más al gusto del consumidor

Aceite

Una hoja de laurel

Perejil

Una cebolla gorda

Dos cucharadas de harina

Un vaso lleno de vinagre


Una vez desalado el bacalao, cocerlo en agua, escurrir y reservarlo en el agua en que se ha cocido durante 15 minutos.

Freír en aceite un picadillo compuesto por los ajos y el perejil picados, agregándoles la hoja de laurel.

En una sartén freír la cebolla picada bastante menuda. Cuando esté a medio freír, añadir la harina, regándolo con el vinagre, añadir parte del agua en que se ha hervido el bacalao. Echar esta salsa al bacalao que tendremos puesto en una cazuela cortado en trozos pequeños, dejándolo cocer unos cinco minutos.


CACHUELA


Medio kilo de hígado de cerdo

Un estomago de cerdo

Dos chorizos

100 gramos de manteca de cerdo

Canela en polvo

Migas de pan

Pimentón rojo picante

Dos huevos

1 cebolla

6 dientes de ajos

Un cuarto de kilo de tomates

Comino

Dos papeletas de azafrán

Pimienta negra, vinagre, sal, agua y un clavo


Partir el estomago y el hígado en trozos pequeños, reservar.

Derretir la manteca de cerdo y freír la cebolla picada muy fina junto a tres ajos, el perejil y los tomates pelados y partidos. Cuando se comience a dorar la cebolla, echar un poco de canela, otro poco de pimentón y los chorizos partidos, reogar bien todo e incorporar el estomago y el hígado dejándolos pasar bien, después añadir dos litros de agua aproximadamente. Ha de cocer despacio hasta que todo esté bien hecho y en su punto.

Machacar en el mortero el resto de los ajos junto con el clavo, la pimienta, el comino, el azafrán y la miga de pan; echar todo ello a la cazuela y dejar cocer por espacio de unos 5 minutos.

Batir los huevos junto con el vinagre y verter sobre la cachuela. Se sirve caliente.


ARROZ CON LECHE


200 gramos de arroz
1 litro de leche
8 cucharadas de azúcar 1 barita de canela en rama
Se pone en una olla la leche, se añade el arroz, azúcar, la canela, y se cuece hasta que el arroz este tierno.




SORBETE DE HIGO CHUMBO

CON SALSA DE ZARZAMORAS


Para el sorbete

Un kilo de higos chumbos pelados.

750 gramos de azúcar.

Un trozo de canela en rama.

Un trozo de cáscara de naranja.

Un trozo de cáscara de limón.

Un litro de agua.


Para la salsa:

Un cuarto de litro de almíbar.

250 gramos de zarzamoras.


Hacer un jarabe con el azúcar, el agua, las cáscaras de naranja y limón y la canela. Dejar enfriar.

Hacer un puré con los higos chumbos y separar las pipas.

Introducir todos los elementos en la sorbetera hasta obtener la mezcla deseada.

Para la salsa de zarzamoras, mezclar éstas con el almíbar y triturar para obtener la salsa.

Disponer en el fondo del plato la salsa y decorar al gusto con las bolas de sorbete.

sábado 16 de mayo de 2009

San Isidro Labrador


San Isidro Labrador, además de ser el patrón de Madrid es el patrón de los campesinos. Esta fiesta se celebra en muchas ciudades y pueblos de España, en Extremadura en todos o casi todos. Habrá que pedirle lluvia, por que ahora la tierra en Extremadura está sedienta, según tengo entendido. Al parecer la están llenando de placas solares. Dios, ¿No han pensado que si continúan arrancando árboles y poniendo placas, esa bonita tierra se puede convertir en un desierto?

Poesía de Salvador Villegas a San Isidro

San Isidro Labrador
madrileño y hombre de campo
trabajó con gran amor
con unos bueyes arando.

Siempre feliz y contento
y por un amo mandado
acudía a los terrenos
para muy bien trabajarlos.

Por ello supo ganarse
del amo mucha atención
y de todos granjearse
afecto y admiración.

Y como era cumplidor
y al amo favorecía,
terrenos a su favor
llegó a dejarle en su día.

El terreno que a él cediera
el amo por atención,
los mejores frutos fueran
como milagro de Dios.

En casa todo era paz.
El rosario se rezaba,
con mucha felicidad
en su hijo Juan se miraban.

Pero un día quiso Dios
que algo triste sucediera,
a un pozo Juan cayó,
San Isidro le salvó
demostrando lo que era.

Santa María de la Cabeza
al ver su hijo salvado
en un milagro creyera
que su esposo ha consagrado.

Tú labrador que esto ves,
algo así debes copiar,
que todo se puede hacer
aunque haya que trabajar.

Que ésta vida es larga o corta
según se quiera mirar,
no solo es llenar la bolsa,
que aquí lo vas a quedar.

¡Viva, viva! San Isidro
nuestro Santo Labrador,
que para Dios ganó el cielo
y para todos amor.

domingo 26 de abril de 2009

Romería de Bótoa


Mañana primer domingo de mayo se celebra la romería de la Reina de los campos de Badajoz la Virgen de Bótoa. También es protectora de la Brigada de Infantería Mecanizada XI. Por ese motivo la Base General

Menacho fue traslada a los campos de Bótoa, y la dehesa fue vallada.

Un día especial que yo tengo muy presente, recuerdos de mi juventud, de momentos emocionante, divertidos y un día rebosante de alegría, con gente llegada de todas partes en carros y tractores adornados, burros, caballos, y otros andando, la mayoría con la fiambrera con la comida, donde la reina era la tortilla de patatas.

La ermita se encuentra en el kilómetro 16'5 de la carretera Badajoz – Villar del Rey- San Vicente de Alcántara. Según la leyenda la Virgen se apareció en una encina, hay más de una versión, una dice que un año que hubo una gran sequía, un pastor recostado en una encina rogaba a Dios mientras miraba al cielo, vio descender la imagen de la Virgen que, posada en sus ramas, tras hablarle se despide en medio de una intensa lluvia y que, desde entonces, aparece su esfinge en las bellotas.

Otra cuenta que unos pastores portugueses encontraron una imagen de plata en el tronco de una encina, la imagen fue trasladada a Badajoz se creó una hermandad y se fundó una ermita, la ermita se destruyó y fue llevada a una capilla provisional, para que no la robaran se encerró la imagen en una hueca, la imagen desapareció una noche que hubo profanación, y unos pastores vieron después la imagen en la encina de las bellotas con su imagen.

Otra versión es la narrada en verso por Carolina Coronado, que lleva el título de "La encina de Bótoa".

En la raya que divide
el Portugal de la España,
al lado de un regatillo
a unas encinas pegada,
como a un cardo un caracol
tiene D. Diego una casa
a donde a veces le lleva
más que su amor a la caza
el deseo de tener
a su mujer más aislada.
Porque en el pueblo no vive,
ronda, mira, cela, indaga
y le enojan y le inquietan
hasta las sombras que pasan
al través de las espesas
celosías de sus ventanas.
En el campo más tranquilo,
respira, duerme, descansa,
mas, no con tal abandono
y tan ciega confianza
que deje de examinar
si algún caminante pasa,
si para algún cazador
bajo la encina cercana,
si viene alguno a pescar
a la ribera inmediata.
Y hace días que redobla
D. Diego su vigilancia,
pues anda la portuguesa
intranquila y abismada
en ocultos pensamientos
que sus cuidados alarman.
Ya la ha hallado por dos veces,
al tornarse de la caza,
discurriendo entre las sombras
de unas encinas lejanas
que van formando una gruta
con sus copas enlazadas,
y ha observado por dos veces
que al acercarse a llamarla
temerosa entre los árboles
el cuerpo le recataba,
por lo cual ha decidido,
lleno de celosa rabia,
oculto hacia aquellos sitios,
aquella tarde, acecharla.
Es D. Diego Mercader
un hidalgo catalán,
que si no lo testarudo
y celoso por demás,
de los esposos, hoy día,
fuera modelo cabal.
Otro defecto le añaden
los que no le quieren mal,
el de ser irreligioso
pues afirman, además,
que a su consorte reprende
por su continuo rezar;
a tal extremo llevando
su impía temeridad
que derriba las imágenes
que en un figurado altar
la devota portuguesa
tiene con grande piedad...
mas éstos son tan ligeros
lunares que por hablar
la gente los escudriña
entremetida y mordaz.
Es lo cierto que a su esposa
Doña María de Albar
ama, considera y mima:
aunque también es verdad
que debe a Doña María
fortuna y felicidad.
Porque perdió Mercader
su riqueza en el azar
del juego, y recordando
que tenía en Portugal
cercanos parientes ricos
y una primita además
de famosísimo dote
y acreditada beldad.
Marchóse al pueblo extranjero,
vio a la prima, se hizo amar,
casóse, murió su tío
con que le vino a heredar.
Ya la noche por Oriente
va llegando acelerada,
cruza el monte diligente
algún pastor impaciente
tras la res descaminada.
No hay en los aires un ave
de las que alegran el día
con su tierna melodía;
los bueyes el paso grave
mueven en pos de su guía;
Cuando al valle se encamina
de sable armado D. Diego
y el valle todo examina
y toma, de celos ciego,
por su esposa a cada encina.
Párase de trecho en trecho
tras cada bulto perdido
y al ver su engaño deshecho
el corazón en el pecho
se le salta enfurecido.
Detiénese fatigado
y recogiendo el aliento,
otra vez escucha atento
porque sin duda a su lado
ha resonado un acento
«¡Señora —la voz decía,
entre ronca y temblorosa—
señora, señora mía,
oye mis ruegos piadosa
oye mis ruegos, María!...»
¡Aquí! gritó Mercader,
desnudando la ancha espada
que hace a sus plantas caer
la figura recatada
que llamaba a su mujer.
Luego en la noche sombría
quedó el valle sepultado
y sólo se distinguía
un bulto en tierra postrado
y otro bulto que se huía
por el monte apresurado.
Y las puertas de la Granja
se abren al golpe tremendo,
que sobre ellas impaciente
descarga el furioso dueño.
Por delante de su esposa
pasa sin verla D. Diego
y asiendo una lamparilla,
se retira a su aposento.
Cierra la puerta y después
saca un misterioso objeto,
prenda del muerto, y sin duda,
la que contiene el secreto
de su culpable mujer
que en amorosos conceptos
mil billetes habrá escrito...
Pasmado quedó D. Diego
al ver en vez de cartera
una bolsilla de cuero
con dos groseras correas
atada por un extremo.
Ábrela, saca un papel
y... haciendo un terrible gesto,
pálido como la cera,
el catalán en el suelo
grito arrojando la espada
¡voto al diablo, es mi vaquero!
Ya han pasado muchos días
sin que vuelva a suceder
que trate el buen catalán
de acechar a su mujer
oculto entre las encinas.
¿Si habrá curado, tal vez,
sus celos aquella muerte
del pastor? —Yo no lo sé—
Tétrico, meditabundo
de su granja en el dintel
pasa las horas enteras
en tanto que su mujer
también silenciosa y triste,
con afanoso interés,
discurre sobre el origen
de aquel extraño desdén.
Por fin se acercó a su esposo,
venciendo la timidez,
y se atrevió a preguntarle
¿por qué no sales? —Saldré,
respondió él a esta pregunta
que como un rayo a caer
fue en el alma del celoso
para inflamarla otra vez.
Voy a cazar, dijo luego,
y hoy muy tarde volveré.
Son ya las últimas horas
de una tarde sosegada
en que no aguarda la luna
para salir de su estancia
a que el Señor de los astros
por occidente se vaya;
sino, que robando al sol
el resplandor de su llama,
sale a mostrar en el día
por el cielo su luz vaga
y no deja distinguir,
la vista absorta en entrambas,
la clara noche que empieza
de la tarde que se acaba.
Callada como la luna
tan bella y más recatada
una mujer aguardando
en el valle está con ansia
a que se aleje una sombra
que allá por el monte avanza,
y cuando ya nada ve
echa a andar apresurada
hacia un sitio en donde están
cuatro encinas agrupadas.
Son una llama los celos
que ni se apaga ni entibia
hasta que no ha reducido
el corazón a cenizas.
Y, dicen, que hace su llama
cuando sutil se desliza
por las venas, como el sol
por las aguas cristalinas,
hervir la sangre abrasada
en las sienes comprimidas
y ver extraños fantasmas
que la razón debilitan.
Por eso lleva D. Diego
las negras cejas fruncidas,
los ojos desencajados
y la faz descolorida;
Por eso aferran sus dedos
aquella espada que brilla
como el agua de un arroyo
al través de las encinas.
Por eso en aquel pastor
que del valle se retira
ve a lo lejos al incógnito
galán de Doña María;
Porque son llama los celos
que ni se apaga ni entibia,
hasta que no ha reducido
el corazón a cenizas.
Dio el hidalgo una estocada,
dio un grito Doña María
y con la vista clavada
en una encina elevada
cayó de rodillas, fría.
Alzó la suya medrosa
siguiendo la de su esposa
D. Diego hacia aquella encina
que una ráfaga dudosa
del crepúsculo ilumina;
Y vio la santa figura
de una Virgen de madera
que la blanca vestidura,
a medias, por la hendidura,
del tronco mostraba fuera;
Y vio el misterioso altar
que su esposa ha hecho adornar
de las más hermosas flores,
a donde vienen a orar
por la tarde los pastores.
Y allí cayó de rodillas.—
La luna que alumbra en tanto
sus facciones amarillas
dejó ver en sus mejillas
dos tristes gotas de llanto.
La encina desde aquel día
muestra en su copa sombría
cada bellota sagrada
con la imagen de María
en su corteza grabada.

Carolina Coronado